De los 22.

Camino de los cuarenta y siete.
Desde los 25, casado.
Casado con una mujer,
de las de antaño, como tocaba, de blanco.

Tres años casi hasta el primer retoño, Guillermo.
Cuatro para el segundo, Carlos.
Diez años más para empezar de nuevo.
Y mientras tanto, navegar por este infinito laberinto.

Mil y una tormentas navegadas junto a ti.
Mil y una escenas, experimentadas en este teatro de nuestra vida.
A 14 de febrero de 2010, 22 años ha…
En una noche como esta juramos amor eterno. Hasta que la muerte nos separe.

Una muerte, eterna compañera de nuestra vida.
Una muerte que arranca de nosotros presencias queridas.
Presencias que permanecen en nuestra memoria a pesar del paso del tiempo.
Por este apego a la vida constantemente amenazado.

Por todos esos momentos vividos junto a ti.
Por ese tiempo compartido del que tenemos breves fragmentos grabados.
Al echar la vista atrás, contemplo un cálido resplandor que me hace mirar al frente de nuevo.
Contemplar, contemplarte, contemplarnos por  las sendas que merecen la pena recorrer.

Pasito a paso, Creciendo.
Por verte a ti como a una completa naranja.
Por saberme entero en otra naranja completa.
Por todo el zumo y las semillas vertidas.

Por este camino.
Un beso.
Un abrazo.
Un momento eterno.

José María.
Tu dispuesto compañero.

¡Aspirante a navegante!.

Comments No Hay Comentarios »

Vídeo de 1987 recuperado de las viejas cintas en VHS que desde enero he estado recuperando en formato digital. Edición de vídeo lineal, sincronizando manualmente los cortes. ¡Que tiempos aquellos!  y como ha avanzado este mundo de la edición digital de vídeo.

Me pregunto si todavía existe la radioafición en la banda ciudadana, los por aquel entonces 27MHz y sus cazas del zorro…

Comments No Hay Comentarios »

Si has mirado a la muerte cara a cara.
Si tuviste una segunda oportunidad.
Si fuiste iniciado en el arte de morir.
Sabrás todo aquello que necesito.

Necesito al despertar una máscara.
Necesito abrazar mis retoños, en paz.
Necesito tocar, amar, oler, sentir.
Necesito fijar todo el infinito.

Si la muerte puso un velo a lo divino.
Si te entregaste tal cual eres, sin trampas.
Si encontraste el sin sentido de la vida.
Sabrás todo aquello que necesito.

Necesito aferrarme a mi desatino.
Necesito encontrar de la vida el compás.
Necesito curar toda mi alma herida.
Necesito fluir con el infinito.

Mientras tanto aprendí a coger los momentos.
Mientras tanto disfrutaré de la vida.
Mientras tanto lucharé ante mi muerte.
Mientras tanto levantaré la cabeza …
y reiré, porque te necesito, amor.

5 de diciembre de 1999

Comments No Hay Comentarios »